Pigs in Box: Propuesta original y tentadora para un espacio comercial

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Por Diego Zerpa Chang

Imágenes cortesía de The Los Angeles Design Group

 

Como parte del concurso BOFFO Building Fashion, la inusual propuesta titulada Pigs in Box, es un concepto novedoso y sorpresivo cuyo diseño está basado en la integración de numerosos y masivos inflables, con forma de cerdos dentro del espacio de una tienda pop-up en la ciudad de Nueva York. Hoy día, la propuesta bien pudiera instalarse en cualquier espacio comercial cuya finalidad sea sorprender a su futura clientela.

La idea con la cual se busca impactar a la futura clientela, a través del lanzamiento de nuevos productos en un espacio único, proviene de la empresa de diseño de servicio completo The Los Angeles Design Group,  conocida como LADG, la cual está especializada en proyectos contemporáneos y con sede en Los Angeles.  Fundada en 2005 por Claus Benjamin Freyinger y Andrew Holder, la firma ha sido reconocida como una de las más exitosas e innovadoras del sur de California, y  así lo demuestra. su idea presentada en el concurso del año 2011, donde se combinan el talento de arquitectos emergentes y el vestuario de diseñadores modernos.

“El BOFFO Building Fashion es un concurso anual de diseño de tiendas pop-up en Nueva York,” le explica a Hábitat Plus el propio Claus Benjamin Freyinger. “Estábamos intrigados por algunas de las propuestas ganadoras del año pasado y decidimos entrar en la competencia. Nuestra firma siempre está interesada en hacer cosas nuevas que no se identifiquen con la arquitectura en un sentido convencional. Nos parecía que BOFFO tenía un interés por este tipo de trabajo y que podía desear construir el proyecto que teníamos en mente,” agrega.

Aunque la propuesta no estuvo no estuvo entre las cinco seleccionadas como ganadoras por la organización BOFFO en la segunda versión de su concurso global; la misma no deja de cautivar por su fantasía y su visión. LADG se imaginó una tienda temporal en donde una gigante estructura inflable haría que los visitantes no reconocieran completamente los objetos frente a ellos y más bien los invitaría a que experimentarán el espacio y los productos que allí se comercializarían como en una especie de recorrido estilo museo. Lejos de buscar rentabilidad, la tienda le daría preferencia a la cultura de la imagen y a la promoción de las piezas del diseñador.

“La experiencia ha sido diseñada para ser una sorpresa, agradable y llena de maravillas,” añade Benjamin Freyinger. “Siempre que sea posible, hemos tratado de integrar las funciones de la tienda con los inflables, de modo que la experiencia de comprar sea diferente a todo lo que los visitantes hayan encontrado antes. En lugar de buscar la ropa en los bastidores, por ejemplo, los productos para la venta se suspenderían de los vientres de los cerdos, ya sea en las cuerdas que cuelgan o en sacos. Las formas también están diseñadas para atravesarse en la vía del cliente, de modo que a medida que viajan de una zona a otra, los clientes reciben una especie de abrazo entre el animal inflable y la pared de la tienda.”

 

El presupuesto y el diseño en sí

 

Como informa el mismo líder de LADG, el presupuesto sugerido para dicho proyecto fue pequeño: sólo $20,000. Casi todo ese dinero sería invertido en la fabricación de los cerdos inflables y, para confeccionar  el diseño de dichos inflables realcionados con el concurso BOFFO Building Fashion, los creadores se asociaron con un fabricante en San Diego, California, llamado Inflatable Design Group.

“Ellos se especializan en la fabricación a gran escala de lo que se denominan atracciones blow-up para el tema publicitario y para parques temáticos,” continúa Benjamin Freyinger. “Fue sorprendente para nosotros conocer cómo la industria de los inflables puede fabricar esas formas tan grandes a un costo tan bajo.”

En el diseño de LADG, el espacio de esta innovadora tienda proyectaba dividirse en diferentes áreas con nombres divertidos como Bajo el Vientre, el Edén, en la que los visitantes pasarían por debajo del vientre del enorme animal (el cual desde arriba exhibiría bolsas colgantes que contendrían una serie de animales de peluche) o como El Primer Abrazo, la cual aprieta sutilmente a los visitantes entre una pared y una protuberancia hinchada del cerdo inflable.

El proyecto, que bien pudiera realizarse en el futuro en otra sucursal comercial, no concibe su divertido laberinto únicamente mediante la geometría de los cerdos inflables, sino a través del ejercicio de relleno de un volumen rígido con cuerpos blandos: esta operación genera un plan en el que cada punto de la cadena es un encuentro meticulosamente coreografiado, entre el visitante la actitud corporal y el carácter de los cerdos.

“Nos gusta la parte cuando entras por primera vez a través de la puerta principal,” concluye Benjamin Freyinger. “Los compradores entran a la tienda e inmediatamente se encuentran por debajo de la barriga de uno de nuestros cerdos inflables. El inflable es enorme, tan grande que ejerce presión contra el techo y el cristal de la ventana frontal de la tienda. Nos imaginamos que la experiencia sería algo así como la versión adulta y fantasiosa de la fiesta de cumpleaños de un niño… Un animal de globo del tamaño de un edificio, repleto de regalo y juguetes.”

 

Más información

Para obtener más detalles acerca de esta divertida propuesta visite http://www.ferrariworldabudhabi.com/http://theladg.com/.

Para conocer los requisitos para participar en el próximo BOFFO Building Fashion ingrese a http://boffo-ny.org/.

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