El estilo esencial de Germán Fuemayor

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Este arquitecto caraqueño ha zanjado una fructífera carrera en Milán, creando un estilo que se concentra en el uso de materiales naturales y se inspira en artistas plásticos venezolanos

POR ARLETTE QUINTERO / FOTOS CORTESÍA GERMÁN FUENMAYOR


Caraqueño de extenso curriculum, egresado de la Universidad Central de Venezuela en 1985 con una tesis sobre el desarrollo de un proyecto urbanístico en Higuerote, bajo la tutoría del Premio Nacional de Arquitectura, Joel Sanz; Germán Fuenmayor se estableció en Milán para especializarse en diseño industrial en el prestigioso IED (Instituto Europeo di Design).

Ha sido en la ciudad lombarda donde este arquitecto, de más de 50 años de edad, ha desplegado todo su potencial creativo, creando un prestigioso estudio (Piuarch) que ha desarrollado ambiciosos proyectos, muchos de los cuales están vinculados a uno de los imperios de la moda italiana: Dolce & Gabbana. 

Pero la obra de Fuenmayor no se limita al nuevo concepto de tiendas de la firma de Domenico Dolce y Stefano Gabbana. Su trabajo abarca complejos residenciales, comerciales y espacios públicos que se encuentran en Rusia y Ucrania, con un estilo influenciado por los grandes del cinetismo venezolano y por la obra del arquitecto Carlos Raúl Villanueva.

Después de trabajar durante ocho años con el famoso arquitecto Vittorio Gregotti (Estadio Olímpico de Barcelona, reestructuración del edificio del diario Corriere della Sera y ganador del Concurso para la Sede de la Comunidad Europea en Lisboa, entre otros), Fuenmayor funda en 1996 Piuarch, con tres socios italianos -Gino Gambellini, Francesco Fresa y Mónica Tricario-, donde actualmente trabajan 32 arquitectos e ingenieros provenientes de diferentes partes del mundo.

A partir de su primer gran trabajo, el desarrollo de un centro urbano de viviendas populares en Sesto San Giovanni (periferia de Milán), la firma Piuarch se ha concentrado en conseguir la calidad arquitectónica, con especial atención al uso de materiales naturales, al cuidado por los detalles, al uso de la luz natural, a la relación entre arquitectura y contexto, y a los nexos entre arte y arquitectura.

El prestigio internacional del estudio se ha debido, principalmente, al diseño de las nuevas tiendas de Dolce & Gabbana, los famosos modistas que le encargaron la sede de Via Goldoni, la fábrica en Toscana, la reestructuración del viejo teatro Metropol para los desfiles, con una espectacular pasarela adaptable a diversas actividades y una fachada con estructuras en movimiento que cambia según la perspectiva (influencia de los murales del venezolano Alejandro Otero); todas las sucursales importantes en el mundo (Nueva York, Londres, Atenas, París, Barcelona, Madrid, Hong Kong, Tokio, Dubai y Beijing), y la nueva oficina y showroom de D&G en PortaVenezia, con sinuosas sobreposiciones de vidrio, incluso las estructuras de la fachada, y elementos de color en movimiento, que mereció el Premio Ciudad de la Moda, de la Alcaldía de Milán.

El trabajo de Fuenmayor y sus socios en Piuarch ha sido reconocido con distintos premios y nuevos proyectos dentro y fuera de Italia: el Ansaldo ciudad de las Culturas (1999) junto con David Chipperfield, la realización de nuevos espacios sociales en el Rione Cavalleggeri en Napoli (1999), el Nuevo Centro de Congresos de Riva del Garda (2007), el edificio de oficinas en la zona de Porta Nuova en Milán (2006), y la ampliación del Colegio de Milán (2007).

En la cuarta edición de la Trienal de Milán, la firma fue galardonada con la Mención de Honor para los nuevos edificios en la ceremonia
de premiación de la Medalla de Oro a la Arquitectura Italiana 2012, con el proyecto de la Sede de la Sociedad Bentini en Faenza.

“Se trata de un edificio que fue trabajado con un lenguaje arquitectónico que toca la relación entre el clima y la construcción. Retomamos la gramática de la arquitectura moderna de Villanueva. 

Fachadas cristalizadas y protegidas por el sistema de brise-soleil para protegerlo del sol. Esto fue fundamental en Villanueva. Se siente la herencia de ese principio, pero se trabaja con un tono más contemporáneo y un poco de libertad compositiva”, asegura el arquitecto.

Lo que más destaca en el complejo es su estilo esencial: la planta simple, los grandes ventanales y el blanco de las fachadas dan vida a un ambiente que transmite una idea muy precisa de lo natural. Todos y cada uno de los elementos de la estructura, pensados para garantizar la máxima calidad, poseen los requisitos necesarios para una arquitectura sostenible.

“El edificio fue construido en tan solo un año por tener una estructura simple y prefabricada. Además de ser un sistema modular con la
fechada en vidrio. ¡Se hizo en tiempo récord! Uno de los grandes retos del arquitecto es realizar una arquitectura que sea sustentable y que trabaje de la mejor manera con las fuentes de energía naturales. Es hacer lo mejor posible con pocos medios”, comenta.

En los últimos años Piuarch se ha volcado en desarrollar complejos en Ucrania y Rusia, donde ha abierto recientemente una sede operativa, con proyectos realizados y en construcción en las ciudades de San Petersburgo, Moscú, Sochi y Kiev.

Las obras del creador caraqueño han sido publicadas en numerosas revistas, entre las que se encuentran Domus, Wallpaper, Abitare, Architectural Digest, Bauwelt, Architectural Review y Casabella; así como también en los libros “Piuarch: Architectural Works”, “Milan, Design City”, “New Architecture in Italy, Poland and Japan”, “Giovani Architetti Europei”, “Yearbook of World Architecture 2008”, “Maestros de la Arquitectura: Piuarch”. 

Más información en www.piuarch.it

 

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